Se han terminado las
Semanas de la Moda y toca hacer repaso de la mejores colecciones que hemos visto las últimas semanas. La verdad es que me han decepcionado un poco. El miedo a hacer colecciones poco vendibles ha hecho que muchos diseñadores repitan colecciones del pasado, y vuelven con popurris de tendencias ya demasiado vistas, como los jeeans, el look cowboy y los flecos.
De entre todo, esto ha sido lo que más me ha gustado:
MARC JACOBS 
Todos tenemos nuestras debilidades, y Marc siempre me sorprende y casi siempre para bien (aunque el
Louis Vuitton-Comme des Garçons de esta temporada no me acaba de convencer).
Para su marca principal ha huido de tendencias rockeras y ha vuelto al romanticismo, con tonos claros, y muchos volantes. Aunque en un primer momento pueda parecer una colección con prendas raras, éstas se mezclan con prendas muy clásicas como trenchs o chaquetas que se pueden vender fácilmente. Marc contenta así a compradores, crítica y público en general. Chico listo.
JOSE CASTRO
Cibeles ha estado bien este año, empezando por José Castro.
ANA LOCKING
Sus volantes, los colores y el estampado tropical me han convencido.
ALEXANDER MCQUEEN 
Con vestidos inspirados en el mundo anfibio y de los reptiles, impresos con dibujos diseñados por ordenador, el inglés vuelve a crear una colección impresionante. Atención a los zapatos imposibles (más esculturas que zapatos).
LANVIN


Si tuviera dinero, creo que el 70% de mi armario sería Lanvin. Que maravilla de vestidos. Como cuida hasta el último detalle. En eso consiste el lujo.
VIKTOR & ROLF

También tengo debilidad por los holandeses. Son un poco frikis, pero me encantan. Ellos han plasmado la crisis en sus diseños recortando metros de tul. Y dentro de lo estrafalario hay vestidos sensacionales que resultan ponibles.
GIVENCHY
CHRISTIAN DIOR
Lenceria y encaje para una colección muy femenina.
JOHN GALLIANO

Para la marca que lleva su nombre, John Galliano ha seguido un estilo de época.
MARY KATRANTZOU 
También utiliza los diseños de los estampados por ordenador, lo que confiere a sus vestidos una sensación de irrealidad. Muchos diseñadores de
Londres han utilizado esta técnica. Teniendo en cuenta que en moda no hacemos más que ver retrospectivas de otras décadas, está bien que haya diseños puramente siglo XXI. Esta puede ser una de las líneas hacia las que tire la moda del futuro.
De
Milán no me ha gustado ninguna colección, la única que se salva es
Prada.
Y con
Celine la primera impresión ha sido no, pero según más la miro, más me va gustando.
Estas opiniones son totalmente subjetivas, os invito a compartir vuestras también subjetivas opiniones, que no son ni mejores ni peores que la mías, simplemente particulares e individuales.
Fotos: Style