Prendas que una madre con niños pequeños no debería llevar (y que siempre olvido)

Soy la orgullosa madre de dos niños, uno de casi cuatro años y otro a punto de hacer año y medio. Pero ser madre fashionista no es fácil. Hay muchas prendas preciosas que compré antes de ser mamá o que compré en un arrebato de "me gusta y punto, ya tendré ocasión de ponermelo en algún momento" que, realmente, no son para una madre. O por lo menos, no para mi, que trabajo desde casa y que mi planazo diario es casa, parada bus, guardería y parque. Igual cuando vas a trabajar a una oficina, o para otros momentos en que hay que arreglarse, todavía sirven, pero de normal, no.






Hagamos una recopilación de las prendas menos prácticas que puede llevar una madre con niños pequeños:

* Vaqueros blancos. Indicados para que ese día el niño pegue su merienda a tus piernas, o para que en un momento de llanto, lo cojas en brazos y te deje las huellas de sus pies marcadas.
* Cartera de mano. Con niños pequeños siempre te faltan manos, así que un bolso que no se sujete solo en tu hombro lo único que hace es estorbar.
* Maxicollares. Tan monos con sus piedrecitas de colores... y tan atractivos para que un niño de un año tire de ellos todo el rato.
* Tops con incrustaciones de pedrería. Ídem al punto anterior.
* Taconazos. Ideales para perseguir a tu hijo cuando se va corriendo por libre.
* Jerséis de cachemire o angora. Suaves, cómodos, cálidos, caros y propensos a que te los pongas el día que tu hijo te vomita encima, te pase la mano manchada de galleta por el jersey o tire todo el rato del mismo para reclamar tu atención, cediéndotelo para siempre.
* Minibolsos. Si en un bolso de una mujer cabe su vida, en el de una madre cabe su vida y la de sus hijos. En mis bolsos encuentras pintalabios, cartera, móvil, coches, toallitas y un largo etc. de cosas cuyo origen es un misterio.
* Escotes ligeramente generosos. A nada que sea un poco amplio, es el sitio perfecto para que tu pequeño se cuelgue dejando ver tus alegrías (o miserias) a todo el personal.
* Medias finas. Si antes de ser madre ya me duraban poco sin enganchones, ahora todavía menos. Aunque la recompensa la tengo cuando el mayor me dice: Amatxu, pero que guapa estás con vestido y con medias.

Y haciendo recuento ¡tengo todas esas prendas en el armario! Adivinad cuantas veces me las pongo, o cuantas veces me las pongo y acabo arrepintiéndome. Ahí están muertas de risa en el armario. 

Si es que es un lío lucir cierta ropa mona con niños, fijaros en Angelina Jolie, que hasta sus hijos le han decorado su vestido de novia. Apuesto que los míos habrían hecho unos dibujos bastante más grandes, feos y por la zona que no tocaba decorar.

6 comentarios:

  1. Yo no soy madre, ni tengo intención de serlo, pero me he reído mucho con tu post, sobretodo imaginándome a mi misma corriendo detrás de unos niños con mis tacones.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. jajajaja, y agachándote, cogiéndolos en brazos, subiéndolos al columpio...

      Eliminar
  2. Cuanta razón y cuanta madre con tacones y pantalones blancos en el parque

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Justo ayer vi a una con todos los pantalones blancos manchados de cocacola que se le había caído a uno de los niños ¡son un imán para las manchas!

      Eliminar
  3. Eso de las miserias a través del escote me suena de algo... esa tierna manita metiendose en el canalillo y siempre en el "mejor" momento. Porque yo cojo en brazos a mi hija de 18 meses para que no alborote o salga corriendo en el banco, no para que haga público mis sujetadores de mami jajaja

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, lo de mami sexy creo que no va por esos momentos jeje

      Eliminar